El limbo de quienes huyeron de la guerra sin ser ucranianos

No todos pueden disfrutar del proceso acelerado de inmigración que Alemania concede a quienes huyeron de la guerra en Ucrania. Es el caso de los estudiantes internacionales no ucranianos que se refugiaron en Alemania.

Cuando Marvin llegó desde su Sierra Leona natal a Dnipro, Ucrania, para estudiar ingeniería civil, allá por 2018, «estaba tan, tan feliz», dice a DW. Su madre lloró de alegría. Habiendo crecido en Sierra Leona con poco dinero, Marvin había ahorrado durante años y luchado por un costoso y largo proceso de visado para llegar hasta allí.

Se suponía que en febrero de 2022 iba a graduarse. Pero, tras el estallido de la guerra y el comienzo de los bombardeos en Dnipro, Marvin decidió huir a Alemania. Ahora, en Berlín, se siente atrapado en un limbo. Mientras que los ucranianos tienen acceso rápido al sistema de inmigración alemán, la situación de muchos ciudadanos de terceros países que huyeron de la guerra, incluidos los estudiantes internacionales como Marvin, es complicada. A la mayoría de ellos les quedan apenas unas semanas para solicitar el permiso de estancia en Alemania.

Desesperación de miles de estudiantes internacionales

«Son miles» los estudiantes internacionales sin ciudadanía ucraniana o de la UE que esperan continuar sus estudios en Alemania tras huir de la guerra en Ucrania, según la Asociación de Rectores Alemanes (HRK).

Gracias a una directiva de la Unión Europea, los ciudadanos ucranianos que han huido a Alemania tienen hasta el 31 de agosto para solicitar un permiso de residencia temporal, inicialmente de dos años, que les permite trabajar, estudiar y recibir prestaciones sociales.

Lo mismo se aplica a los «nacionales de terceros países» casados o en pareja de larga duración con un ciudadano ucraniano, así como a las personas reconocidas como refugiadas en Ucrania y a las que no pueden regresar con seguridad a sus países de origen, en particular las personas procedentes de Siria, Afganistán o Eritrea.

El resto de ciudadanos de «terceros países» solo puede permanecer en Alemania sin visado hasta finales de este mes de agosto. Después, tendrán que solicitar un permiso de residencia regular.  «El Gobierno alemán parece olvidar que la guerra no hace diferencias», acota Xavier, un nigeriano de 25 años que estudiaba derecho en Jarkov.

En un correo electrónico enviado a DW, el ministerio del Interior alemán rechazó las acusaciones de discriminación en su política con respecto a los nacionales de terceros países que han huido de Ucrania, diciendo que el trato diferente seguía los requisitos de la UE.

Obstáculos para el visado de estudiante: «Solo quiero ser médico»

Los estudiantes como Marvin y Xavier tienen la opción de solicitar un visado de estudiante en Alemania. Pero, para ello, primero tendrían que ser aceptados por una universidad y demostrar que tienen 10.000 euros en una cuenta bancaria bloqueada para garantizar el sustento.  Además, las universidades alemanas exigen, como mínimo, un examen de nivel de B2 de alemán para la admisión.

«Esto supone un trato igualitario para todos los nacionales de terceros países que quieran estudiar en Alemania», dijo el Ministerio del Interior a DW. Pero, para muchos de los estudiantes no europeos que huyeron de Ucrania, cumplir estos requisitos es sencillamente imposible, y menos en tan poco tiempo.

Algunos proponen facilitar estudios en inglés y eximir del requisito de tener una cuenta bloqueada a quienes se encuentran en su situación.

Christina, de Tanzania, sueña con convertirse en ingeniera aeronáutica y culminar su curso de piloto. Por su parte, Ikem, estudiante de medicina, asegura que «en Nigeria no hay ningún futuro”. Y la situación empeora: Nigeria ha anunciado que no reconocerá los títulos de medicina ucranianos a partir de 2022, debido a que muchos cursos se han trasladado a Internet desde que estalló la guerra. «Solo denme una oportunidad”, ruega Ikem, que resume en una frase su desesperación: «Solo quiero ser médico”.

(jov/ms)